Gabriela Beale · Coach de vida · Santiago

Todavía te quedan vidas por vivir.

Soy Gabriela Beale. Me reinventé tarde y con calambres —pero hice la hazaña—. Te acompaño a mirar tu historia desde otra vereda y descubrir que la vida no se te acabó: apenas empieza otra vez.

Gabriela Beale, coach profesional de vida, sentada

"Brillar no significa ir por la vida brillando para que todos te vean. Es brillar para ti."

1.500m

a la tercera vez

49 · 56

derecho · coach

Nadie muere en la víspera

La tensión

De pronto tienes tiempo y no sabes qué hacer con él.

Lo que pasó

Te jubilaste. O te despidieron del lugar donde pensabas quedarte hasta el final. O tus hijos se fueron y la casa quedó demasiado callada. (Yo también: me despidieron a los 54 del lugar donde creía que iba a jubilarme.)

Lo que sientes

Sientes que ya se te acabó la vida. Que ya no te toca. Que es tarde para empezar de nuevo, para estudiar, para atreverte, para brillar. Que lo mejor ya pasó y ahora solo te queda correrte y hacer menos ruido.

La injusticia

Nos criaron creyendo que reinventarse a cierta edad es ridículo o egoísta. Que ya cumpliste tu ciclo. Que soñar de nuevo, a tu edad, es un capricho. Y eso, sencillamente, no es verdad.

La travesía

De la víspera al espejo.

Esta vereda · antes

Miras hacia atrás y crees que lo mejor ya pasó. Te hablas feo —"lo hice todo mal", "ya no puedo"—. Te quedas en la víspera, apagándote con la certeza de que era tarde.

La otra vereda · después

Te vuelves a mirar al espejo y te dices "te amo". Te atreves a tu propia hazaña —a tu ritmo, aunque sea en el triple del tiempo— y sales con un proyecto de vida concreto. Brillas. No para que te vean: brillas para ti.

El método

El Método de las Tres Miradas

Mi método no lleva el nombre de una técnica. Lleva el nombre de lo que hago mejor que nadie: mirar distinto, y enseñarte a mirar distinto.

La segunda mirada

Suspender el juicio

Antes de cambiar nada, dejas de condenarte. Es la herencia que me dejó el Derecho: preguntar "¿y ella qué hizo, qué la hizo llegar a eso?" en lugar de juzgar. Aplicado hacia dentro: dejas de ponerte nota mala por tu propia historia.

Resignificar

Cambiarle la palabra al dolor

A los fracasos les cambié la palabra por aprendizaje. La culpa se vuelve responsabilidad. El control se vuelve soltar. No niego el golpe: le doy otro sentido.

Hacer la hazaña

Atreverte a tu propio ritmo

No se trata de ganar ni de llegar primero. Se trata de terminar. Nadé mil quinientos metros a la tercera vez que me metí al mar, parando, con calambres. Pero hice la hazaña. Tú también puedes hacer la tuya.

El hilo que cruza las tres: abrazar las sombras. Porque no todos los días son fáciles, y este método no te va a mentir diciéndote que sí.

"No estoy para tomar el micrófono y darte una respuesta. Mi método te devuelve la pregunta —porque la respuesta que sirve es la que descubres tú."
Gabriela Beale en su escritorio, con un café y su cuaderno abierto

Sobre mí

Aprendí a decir la verdad; solo que ahora uso mejores palabras.

Me criaron como hija del rigor, con las herramientas que mis padres tenían —lo digo sin criticar, sin juzgar—. Me enseñaron a callarme por no incomodar.

Gran parte de mi vida en relaciones públicas. Derecho a los 49. Coach a los 56. Cuando le expliqué a mi mamá qué era el coaching, me dijo: "Ah, pero eso es lo que tú has hecho siempre." Y tenía razón.

No creo en los gurúes. No vengo a brillar para que me veas. Vengo a que aprendas a brillar para ti. No voy a darte consejos ni a tomar el micrófono: voy a conectar contigo, mirarte con una segunda mirada —sin juicio— y preguntarte hasta que encuentres tu propia respuesta.

Si yo me reinventé tarde y con calambres, tú también puedes. Nadie muere en la víspera.

Vivir el Coaching

Cómo puedo ayudarte

Hay más de una manera de empezar. Elige la que se acomode a tu momento —a tu ritmo, aunque sea en el triple del tiempo—.

Para empezar hoy

La meditación del espejo

Gratis

Una audio-meditación de 8 a 10 minutos con mi voz. En menos de diez minutos vas a mirarte al espejo y decirte algo que quizás no te dices hace años.

Recibir la meditación

Programa

Con acompañamiento · 6 semanas

Las Tres Miradas

Desde $390.000

Programa grupal acompañado, grupo reducido. Recorres tu historia con las tres miradas, semana a semana, y sales con un proyecto de vida concreto para tu nueva etapa. A tu ritmo, sin que nadie te apure, pero con acompañamiento cercano.

Conocer el programa

Hecho a tu medida

Acompañamiento 1:1

Agenda limitada y protegida

Un proceso hecho a la medida de tu historia, con toda mi atención puesta en ti. Vamos hasta donde tú quieras llegar, con harto amorcito y sin apuro.

Conversemos

Preguntas

Lo que quizás te estás preguntando.

"¿No es tarde para mí a esta edad?"

Empecé Derecho a los 49 y me hice coach a los 56. Nadie muere en la víspera. La edad no es el punto de llegada: aquí es el punto de partida.

"No sé si esto es puro pensamiento positivo, y a mí eso no me sirve."

A mí tampoco. No hago positividad tóxica. No todos los días son fáciles, y no te lo voy a esconder. Aquí las sombras también se abrazan —para poder iluminarlas—.

"¿Me vas a decir qué tengo que hacer con mi vida?"

No. No doy consejos ni tomo el micrófono. Te miro sin juzgar y te devuelvo preguntas hasta que la respuesta —la tuya— aparezca sola.

"Me cuesta hablar de mis cosas, soy una persona reservada."

Perfecto. No vengo a exponerte. Vamos a tu ritmo, con harto amorcito, y solo hasta donde tú quieras llegar.

"¿Y si no logro terminar, si me cuesta más que a los demás?"

Yo nadé en el triple del tiempo que los demás, parando, con calambres. Pero hice la hazaña. Aquí no se trata de ganar: se trata de terminar a tu ritmo.

"¿Cómo entro?"

Con la conversación de las dos veredas. Respondes tres preguntas y conversamos. No es para cualquiera —es para quien quiere mirar su historia desde otra vereda, aunque incomode—.

La conversación de las dos veredas

Mira tu historia desde la otra vereda.

Respondes tres preguntas y conversamos. Para quien quiere mirar distinto, aunque incomode.

Tengamos la conversación